El arte de negociar.
Publicado en: Política Nacional
“La política es el arte de lo posible” dijo Otto von Bismarck, fundador del II Imperio Alemán en 1871, sin embargo en nuestro país, ciertos partidos políticos no han logrado entenderlo y mucho menos asimilar tal concepción aún y por el contrario se han empeñado en hacer de la política el arte de lo imposible.Sobran los ejemplos para señalizar esta imposibilidad política de construir, en la cual ya tenemos calendarios inmersos, quizás desde que en 1998 nuestro tradicional bipartidismo parlamentario ha venido experimentando un notorio debilitamiento.
El efecto multi-causal que ha ocasionado la presencia de diversos grupos políticos en nuestro congreso, ha obligado a estos a negociar, palabra extraña, ridícula y quizás hasta extravagante, en un congreso que siempre caminó gracias a una mayoría legislativa amplia ó algún pacto político entre los caudillos de la época.
Hoy si bien los partidos políticos continúan siendo liderados por caudillos, el pacto entre ellos cada vez se ha hecho más difícil, ya fuera porque los caudillos se encuentran resolviendo sus problemas legales para abandonar la reforma, impartiendo clases en Miami ó muy ocupados recogiendo basura en pantalón beige, mientras buscan cómo añadir un elemento social a la ideología de su partido que le permita encabezar una coalición en una futura elección presidencial.
Entonces para nadie es un secreto que el desconocimiento de la palabra negociar, ha sido el principal obstáculo en la gobernabilidad de nuestro país, sobre todo en el último tiempo donde hemos tenido que lidiar con el filibusterismo parlamentario del PAC y el berreo de algunos diputados de otras agrupaciones, que se han dado el gusto de chantajear amenazando con no dar su voto para los dos proyectos pendientes de la agenda de implementación del TLC, si no le cumplen su lista infinita de solicitudes o sí las cosas en materia de propiedad intelectual no se hacen a su modo.
Acaso no ven que están poniendo en peligro esta segunda y última oportunidad de acatar el mandato popular que dicen respetar, comprendo que las penas en materia de propiedad intelectual puedan parecer altas, pero lo cierto del caso es que ese proyecto (con las reformas que se necesiten hacerle) hay que aprobarlo para que entre en vigencia el TLC.
Señores del Movimiento Libertario con los tiempos legislativos no se juega, dejemos a un lado las rencillas partidarias, la negociación no siempre tiene que ser un juego de ganar o perder, de ustedes depende que esta pueda ser un juego ganar-ganar, así que porqué mejor no negociar unas cuantas mociones, antes que estropear todo el proceso.
Recuerden con el TLC todos ganamos.
Publicado en la Nación el 05/06/2008. Ver aquí
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