¿Qué es esto? Desde esta página puedes compartir y guardar Matemática electoral. en tu Marcador Social preferido, o enviar un enlace vía E-mail a tus contactos.

Webs Sociales

E-mail

Vía E-mail
14 junio, 2009

Matemática electoral.

Publicado en: Política Nacional

El padrón electoral de nuestro país hasta el pasado mes de abril, se encontraba compuesto por 2.773.126 electores, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Lamentablemente, según la última encuesta de Unimer (en mayo), el 54% de los ciudadanos dice no simpatizar con ningún partido político, lo que equivaldría aproximadamente a 1.497.488 personas, de que se desconoce si en febrero de 2010 se convertirán al abstencionismo.

La evidencia empírica de procesos electorales anteriores nos indica que la antipatía a un candidato o a una fuerza política determinada puede inclusive ser un factor mucho más importante que la empatía partidaria; además, esta última puede ser superada por el carisma de un candidato(a). ¿Quiénes son más fuertes los candidatos o los partidos que los respaldan?

Simpatizantes y adherentes.Sobre las convenciones, el Dr. Rodolfo Cerdas ha señalado “Compararlas puede engañarnos, porque de nombre igual, es diferente su naturaleza.”, (Ojo crítico, 14/06/09). Pero claro está que cualquiera de las fuerzas políticas que desee hacerse con la presidencia en febrero de 2010, necesitará no sólo de sus militantes y adherentes sino también de sus simpatizantes y lo triste de esas diferencias, es que posiblemente en la convención del PLN pudieron haber votado más simpatizantes del PAC que en la convención de éste partido.

Mientras en el PLN en cifras absolutas votaron 520.266 personas, en el PAC solo votaron 22.450, lo que equivale en cifras porcentuales al 18,76% y 0,81% del padrón respectivamente. En cuanto a los candidatos en cifras porcentuales ordenadas de mayor a menor, este fue el orden de nuestros precandidatos: Chinchilla 10,32%; Araya 8,74%; Solís 0,58%; Berrocal 0,54%; Campbell 0,15%; Macaya 0,08%.

Ahora, para febrero de 2010, el panorama será muy distinto; todos tendrán libertad de votar ya sea por el partido o candidato con el que rivalizan o simpatizan. Actualmente, se desconocen los porcentajes de cuántos electores que en aquel momento votaron por equis precandidato de un partido lo harán en un futuro por el candidato de este. Además, la invención de nuevos y eventualmente el resurgimiento de viejos partidos, podrían convertirse en importantes “turecas” que tengan función en beneficio o detrimento del PLN y PAC.

Pero sobre todo los porcentajes dichos anteriormente no serán obtenidos con base en el padrón, sino en el total de votos emitidos, el cual se obtiene de la diferencia del padrón y el abstencionismo. Este último podría rondar el 31,8%, lo que equivaldría al pasado mes de abril a 882.686 personas, al promediarse el porcentaje de abstencionismo de las primeras rondas de 1998, 2002 y 2006.

La sombra del abstencionismo. Es decir votarían 1.890.440 personas, con lo cual le bastaría al partido ganador la obtención de 756.176 votos para cumplir con el 40% del número total de sufragios válidamente emitidos, establecido en el artículo 138 de nuestra Constitución Política. El abstencionismo se convierte así en un incentivo que premia la mediocridad de nuestros partidos políticos, a los cuales poco les importa su grado de legitimidad.

En un país donde la población supera los 4,4 millones de personas, no podemos permitir que la sombra multitudinaria del abstencionismo nos enlute, reduciendo nuestra democracia, pues es esta es la que realmente necesita de nuestro voto.

Publicado en la Nación el 19/06/2009.Ver aquí


Regresar a: Matemática electoral.