Candidato, partido y programa.

En un grato artículo publicado en los últimos días en este diario (Página Quince , 9/1/10), uno de mis exprofesores, el politólogo y administrador Johnny Meoño, se ha preguntado sobre el valor que le confieren tanto los candidatos presidenciales como los electores a los programas electorales.

Sin embargo, en cualquiera de estos dos escenarios la respuesta a tal interrogante no parece ser muy alentadora. En el caso de los candidatos, según expresa el propio Meoño, se ha podido constatar que “(…) la oferta de diagnósticos y propuestas siguen partiendo de un incomprensible e inaceptable vacío constitucional y legal”; e inclusive el poco esfuerzo destinado a la elaboración de sus planes de gobierno ha quedado al descubierto, cuando se ha intentado justificar un plagio mediante un error en el uso de citas y comillas.

En el caso de los electores, la situación no parece distar mucho. Haciendo un breve análisis y repaso del comportamiento electoral de los votantes en los últimos procesos electorales, se puede observar que los programas electorales se ubican como el tercer factor en importancia, de parte del elector, a la hora de emitir su voto, muy por debajo del candidato y el partido, situados en el primero y segundo lugares respectivamente.

En febrero del 1998, un estudio realizado por Unimer, el propio día de las elecciones, señaló que el factor más importante para el electorado a la hora de emitir su voto fue el siguiente: candidato 37%; partido 25%; programa 19%; promesas de campaña 12%.

En febrero del 2002, la historia prácticamente se repitió. Un estudio realizado el propio día de las elecciones por la misma casa encuestadora, lanzó prácticamente los mismos resultados de 4 años atrás: candidato 37,3%; partido 20%; programa 19,7%; promesas de campaña 13,1%.

En febrero del 2006 surgieron varios elementos, aunque no en una encuesta profesional, para reforzar esta tesis, pues la antipatía generada por un determinado candidato más que el partido político al que representaba, se sabe que fue uno de los principales factores tomados en cuenta por los electores a la hora de emitir su voto, por encima de variables como preferencia por un candidato, partido o programa electoral.

Este triste fenómeno, sobre el cual no se tiene mayor esperanza de que vaya a cambiar, solo denota el carácter personalista de nuestras agrupaciones políticas, hundidas, primero, en estrategias de márquetin que tratan al candidato como si este fuera un producto comercial cualquiera, y segundo, en una precaria cultura política nuestra que privilegia todos estos elementos por encima de los programas electorales sobre los cuales luego se pretende exigir cuentas.

Publicado en la Nación el 14/01/2010.Ver aquí.

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Comentarios

Que asombroso como lo más lógico nunca es lo que la masa popular hace. Cualquiera diría que el factor más importante es el plan político, pero la gente se va por “el candidato que más me gusta” y hace unos años era “el partido que más me gusta” Me parece una actitud mediocre, luego nos preguntamos por qué el país está mal y no tomamos responsabilidad por haber votado sin la debida responsabilidad moral.
Recuerdo que con el famoso Sí y No era la misma historia, muy pocos se tomaron el tiempo de leer el TLC, simplemente iban por lo que les sonaba mejor, ya fuera real o infundado… Yo me pregunto ¿Cómo podemos hacer para cambiar esa mentalidad? O si es practicamente imposible…
Muy buen post ;)

En realidad, no es raro que así sea. Los mejores programas de gobierno han terminado en el “archivo circular” (papelera) tradicionalmente. Y a fin de cuentas,  como dice mi tata, de qué sirven los programs y las promesas si nunca las cumplen… en nuestro medio, partido y candidato es lo que te mueve…

Buenas Gente

Harol: Es algo de cultura política por lo cual es bastante difícil de cambiar, mucho más cuando nuestros partidos políticos: maquinarias electorales no se preocupan por educar a la población y sólo aparecen para pedir el voto al electorado.

Terox: Es triste y cierto lo que señalas, pero acaso el electorado y los partidos de oposición piden cuenta de ello, prefieren concentrar sus ataques en cuestiones ridículas que poco favor le hacen a nuestra democracia.

Saludos

Diay, es que la memoria del electorado es de muy corto plazo… si lo ponés a acordarse del plan de gobierno de 4 años atrás… es mucho más costo/efectivo referirse a los temas que salen en el periódico todos los días…

Terox: Entiendo tu punto, pero no es posible que el control político de este país gire con respecto a los escandalos que pública la prensa, los partidos de oposición deberían ser los encargados de poner los puntos en agenda.

Sip, pero ese control debería empezar el 1ero de mayo después de las elecciones… ahí es donde está el asunto. No es un asunto electoral… El problema es que ningún partido “hace la tarea” entre una elección y otra…

Muchos partidos toman los planes de gobierno como un simple requisito cada cuatro años. No sé si es percepción mía pero me parece que una vez habiendo ganado las elecciones, el nuevo gobierno formula otro plan de acción con diferencias del que propusieron en campaña; para nadie es un secreto que muchas de las propuestas suenan muy lindas en el papel y tienen la intención de seducir al elector, pero muy probablemente los mismos candidatos saben que no van a poder cumplirlas.

Buenas Diego,

Don Alberto Cañas tiene una frase muy simpatica sobre lo que comentas la cito textualmente

En Costa Rica tenemos una monomanía general: todo gobierno que llega decide que no puede gobernar con las leyes que existen, que necesita leyes nuevas y manda los paquetes de leyes y se enoja cuando no se los tramitan en quince días. ¡Cómo es posible, si e! Gobierno anterior gobernó con estas leyes, por qué no puede usted!, pero no, necesitan inmediatamente cambiar.

Revista Parlamentaria / Volumen 11 N° 2 / Agosto 2003

Saludos Cordiales

 

Totalmente de acuerdo con Harol, aunque como menciono Terox el plan de gobierno se archiva, esta no es una actitud deseablñe para una democracia del primer mundo, cuando ud va a gobernar algo, sea un pais, una municipalidad, una institucion, un hogar etc. tiene que tener un plan de como hacer las cosas y aunque el plan no se cumpla al 100 %, el plan es una guia, si ud no tiene plan, llega a improvisar y a peerder el tiempo. Tambien estoy de acuerdo conque la gente no se responsabiliza por sus actos, si un gobierno no cumple(no repara calles y puentes que eventualmente colapsan y por esta razon se mueren personas, por decir algo) y vota por el mismo partido de este gobirno le esta diciendo al gobierno algo asi como: “muy bien gobierno, siganos gobernando, aunque no satisfaga mis necesidaddes, adelante gobierno, adelante”, para luego quejarse del mal gobierno que tienen.
Y Terox algunas criticas que se la hacen al gobierno actual no me parecen ridiculas(como el caso de los puentes, por ej)

@Jorge:  No recuerdo haber dicho que todas las críticas al gobierno fueran ridículas… aunque sí creo que el caso de los puentes se prestó para el juego politiquero…

Hola Daniel. Me gusto mucho. Hoy estoy haciendo un trabajo para la Universidad sobre las Elecciones 2010: planteamientos y globalizacion. Sin embargo, me ha sido imposible encontrar un cuadro comparativo de todos los partidos politicos. Si sabes como lo puedo encontrar o algun articulo tan hermoso como este.  Seria increible. Gracias

Hola Michelle

Habría que ponerse a evaluar cada uno de los planes de gobierno de las diferentes fuerzas políticas, principalmente en materias como comercio, seguridad, tecnología de cara al proceso de globalización en el cual nos encontramos inmersos. Saludos.

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