Donaciones de sociedades en campañas electorales.
El financiamiento privado de los partidos políticos tiende, por lo general, a observarse como un tipo de financiamiento mucho más deseable que el de carácter público proveniente de la deuda política, por una serie de razones, a saber: mayor equidad en la competición electoral, menor burocracia y, sobre todo, menores mecanismos de control.
Nuestro actual Código Electoral regula únicamente por medio del artículo 176 bis todo lo concerniente al financiamiento privado, de modo superficial sin tener en cuenta todas sus ramificaciones y bemoles. Debido a lo anterior y pese a que el Código Electoral vigente prohíbe que personas físicas y jurídicas extranjeras participen en el financiamiento de las campañas electorales, al permitir que personas jurídicas nacionales puedan contribuir a las campañas políticas, se deja abierto el portillo legal para que personas físicas extranjeras interesadas en financiar determinados actores políticos para la obtención de algún fin, constituyan sociedades nacionales, a través de las cuales puedan financiar libremente las campañas partidarias.
Lo anterior es de conocimiento público y ha sido denunciado frente al propio Tribunal Supremo de Elecciones durante el anterior proceso de referéndum en el país, lamentablemente dicha institución atada de pies y manos por el actual Código Electoral, por tratarse de materia sancionatoria o prohibitiva, ha realizado forzosamente una interpretación restrictiva (Voto 2359-E-2007 del TSE). De modo que empresas y grupos económicos extranjeros constituidos bajo la legislación nacional, han podido contribuir ampliamente a las campañas políticas, incluso apoyando a más de uno de los partidos políticos sujetos a la contienda, tal como sucedió en las elecciones de 2002 con el Grupo Pellas.
Sin embargo conviene reflexionar introspectivamente sobre el tema, a priori se podría juzgar como anómalo el subterfugio descrito en el párrafo anterior, el cual sin lugar a dudas representa una importante afrenta en contra de la democracia y los fines de la representación. No obstante, el simple hecho de permitir a personas jurídicas contribuir al financiamiento de campañas electorales, no es lo insano ni pudiera ser el centro del debate que hoy enfrenta al Partido Liberación Nacional en compañía de algunos diputados minoritarios contra las bancadas del Partido Acción Ciudadana, Movimiento Libertario, Unidad Social Cristiana, Frente Amplio y el propio criterio del Tribunal Supremo de Elecciones.
Considerar que el tema sustancial versa sobre el poder y no sobre el cómo, podría estar conduciendo a un debate que no llegará a ningún puerto, pues como han señalado algunos diputados liberacionistas, recibir este tipo de donaciones no es algo negativo si se realizan de forma transparente, mediante adecuados mecanismos de control, como podrían ser: exigir una certificación notarial con vista en el registro de accionistas, en la cual se indique quienes son los socios participantes en dicha empresa, como requisito para recibir contribuciones por medio de personas jurídicas. Incluso, si dentro del capital accionario de la empresa postulante figura otra persona jurídica, presentar obligatoriamente una certificación del capital accionario de esa otra empresa, hasta dar con los socios que la integran, de la misma forma que sus Juntas Directivas.
La solución planteada, acompañada de otras reformas, como establecer un tope en este tipo de contribuciones ― dado que el objeto legal de las empresas privadas no es realizar actividades sin fines de lucro, sino justamente actividades de índole lucrativa ― no necesariamente implicaría un sacrificio de la transparencia como lo ha señalado el Presidente del Tribunal Supremo de Elecciones días atrás y por el contrario, podría significar una alternativa a considerar para finiquitar la urgida discusión del proyecto de reforma al Código Electoral (expediente 14.268).
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Comentarios
Mae, me parece bastante correcto tu analisis, porque si lo que se busca es prohibir la participación de intereses foraneos en el país, lo ideal es buscar mecanismos que busquen la transparencia, no simplemente prohibir.
saludos
A ver, la pregunta es precisamente, si por definición, como vos decís, las sociedades anónimas buscan el lucro, ¿qué tienen que hacer realizando donaciones a partidos políticos? ¿No es igual que repartan dividendos, y a su vez los accionistas interesados apoyen sus causas políticas preferidas?
La deuda política sale de la bolsa de todos nosotros, incluidos impuestos que se cobran a sociedades, así que no veo la necesidad de abrir (o dejar abierto) un portillo tan peligroso, que facilita la compra de influencias. Si bien nunca se podrá acabar con ese problema, al menos hay que ponersela más difícil…
Eso sin considerar la nacionalidad. Creo que en el caso de extranjeros, ni a personas físicas se les debería permitir. ¿Se imagina a Chávez mandando plata?
Buenas Gente
Gartuz: Comprendo tu preocupación, la cual era posible dado el anonimato de las contribuciones.
Sin embargo, con la solución planteada este se elimina o se regula más bien, lo cual es preferible en mi opinión que simplemente prohibir.
Hedicho: Pura vida mae
Terox: No encuentro problema que sociedades aporten, dado que sus socios así lo decidan por cuestiones de simpatía partidaria, afiliación de los miembros que la componen, afinidad con los planteamientos en su plan del gobierno, los cuales podrían representar para esta sociedad un beneficio. ESO SÍ, esto debe ser con medida, de ahi que en el caso de las personas júridicas considero pertinente establecer topes no así en las fisícas.
Sobre dejar el portillo abierto, este se eliminaria pues estaría bien regulado estableciendo quienes son los que componen estas sociedades.
Saludos.
Ja me hace gracia que Terox creo en verdad que Chávez manda plata, eso es una leyenda urbana, por no decir que es un teoría de conspiración muy poco creíble.
Lo que sí es peligroso es que cualquiera pueda donar dinero, acá en Costa rica con unos cinco mil millones de colones se puede poner un presidente, sino que lo diga Don Abel Pacheco, hay que poner mecanismos que en verdad, además que regulen, puedan ubicar quienes dan dinero.
En la campaña pasada del TLC se vio esa diferencia tan diametralmente opuesta, a unos les sobraba el dinero, mientras que a otros el corazón, y sea como sea don dinero tiene poder y mucho creo yo.
Saludos
Oh Roy, sólo cree lo que le “conviene”. Y supngo que Antonini (al que le decomisaron una maleta llena de plata para la campaña de Kirchner) era agente de la CIA… Pero claro, en el fondo, todo es una conspiración de Bush y los Skull & Bones… ¿verdad?
Por cierto, que caro les salió Abel Pacheco, si ni siquiera aprobó el TLC, concesionó el Puerto de Limón, ni hizo nada…. plata más botada!
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La verdad que yo no estoy muy de acuerdo con que empresas o grupos extranjeros puedan contribuir porque en muchos aspectos puede significar una intromisión en la soberanía nacional, y para citar un ejemplo que Hugo Chavez contribuya a algun partido político pero de igual forma es intromisión si lo hace cualquier empresa por puros intereses económicos.
Ahora bien, como mecanismo de control puede que sea mejor permitir las donaciones de personas físicas o jurídicas extranjera, porque aunque no se permitan ese tipo de donaciones se van a seguir dando de tal forma que sea imposible de identificar o controlar, pero no creo que venga por ahí la negativa del PLN.